Sermón de las 7 palabras
El Viernes Santo, día en que la Iglesia Católica conmemora la Pasión y Muerte de Cristo, se predica el Sermón de las Siete Palabras, una tradición católica sobre lo que Cristo dijo en la cruz.
Cada Semana Santa, las iglesias viven el Triduo Pascual intensamente con una serie de prácticas religiosas y tradiciones que ayudan a los fieles a prepararse para celebrar la Pascua de Resurrección.
El Viernes Santo los fieles recuerdan el drama de la Pasión y Muerte de Cristo. Es tradición acompañar este momento de oración con la meditación del Sermón de las Siete Palabras o Sermón de las Tres Horas.

EL SERMÓN DE LAS 7 PALABRAS EN VIERNES SANTO
Las “siete palabras” es como se denomina a las siete últimas palabras que Jesús dijo durante su crucifixión, antes de morir por dar su vida para la salvación de los pecados del ser humano, y que han sido escritas en los evangelios.
De acuerdo señala la Compañía de Jesús, llamados también los jesuitas, la tradición del Sermón de las Siete Palabras “inició en el siglo XVII por un sacerdote jesuita en Perú”, quien realizó “meditaciones para el Viernes Santo” a partir de las últimas frases de Jesús.
Se trata del Venerable P. Francisco del Castillo, quien se encuentra en proceso de canonización. El sacerdote jesuita llevó a cabo una orción que duró tres horas en el Viernes Santo de 1660 en la que comparó el sufrimiento de Cristo con los dolencias de los esclavos e indígenas.
Posteriormente, “las últimas palabras de Jesús, tal como aparecen en el Evangelio, se volvieron parte de la tradición cuaresmal de la Iglesia” y “del servicio de Viernes Santo”, señalaron los jesuitas. Cabe recordar que el Sermón de las Siete Palabras no solo se lleva a cabo en Perú, sino que también en diferentes países de América y Europa.
LAS FRASES DE JESÚS ANTES DE SU CRUCIFIXIÓN
Las siete palabras de Jesús en la cruz es la denominación que se le da a la misma cantidad de frases que expresó el hijo de Dios antes de morir, las cuales están escritas en los evangelios del Nuevo Testamento.
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34)
“Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:34)
“Mujer, he ahí tu hijo. Hijo, he ahí tu madre” (Juan 19:26-27)
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:46)
“¡Tengo sed!” (Juan 19:28)
“Todo está consumado” (Juan 19:30)
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46)

